Pero de repente... cuales campanas van a resonar si no existen tales campanas, tales trompetas, si no hay bailes, ni fiestas, ni alegria, ni sonrisas en ningun rostro. Si en realidad no estás haciendo nada, que vas a salvar tú. En que redentor crees que te has convertido si jamás fuiste ni siquiera una opción para nada.
Si eres la miseria que pisan los zapatos a la pasar por la calle, si apenas existes en ningún mundo, como puedes dar felicidad, si no eres nadie, si no te quiere.
¿Para qué, pues entonces, molestar?
"Si solo hay dolor en cada esquina, no hay fuerzas que recobrar, si solo hay soledad a cada paso del caminar, solo hay lágrimas furia, rabia, agonía en cada interior de cada muerto que vive para morir otro día más."
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